Los Fugitivos (Alejo Carpentier)

Los fugitivos es un triste cuento de ocho partes, que nos adentra en la penurias que sufre Cimarrón un esclavo negro que se aventura a huir del ingenio a donde pertenecía, saliendo en su captura el capataz del ingenio con una cuadrilla y varios perros, de los cuales uno se desvió hacia donde lo guiara su olfato, el olor a negro se perdía en el tronco de un árbol, pero el perro, que así se llamaba, ya que no tenia nombre, ya cansado y confundido por el olor a celo de una hembra se tira a descansar e ubicar el olor que por naturaleza despertaba sus instintos de macho restándole importancia a su objetivo, la captura del negro Cimarrón, aventurándose hacia el monte, lugar de donde venia el olor de celo.

Así el perro y el negro Cimarrón se encuentran y el primero a sus oídos llegaban los ladridos feroces de la pelea de machos, prefirió quedarse al lado del hombre, acercándose con las orejas desconfiadas y ovillándose a un lado del negro, así Cimarrón le echo un brazo encima y Perro se acurruco buscando calor. Ambos estaban ahora en plena fuga, con los nervios estremecidos por la misma pesadilla.
Por hábito, Cimarrón y Perro se levantaron al escuchar la lejana campana del ingenio, la revelación de que habían dormido juntos los enderezó de un salto. Se miraron largamente, Perro ofreciéndose a tomar dueño, el negro ansioso de recuperar alguna amistad. “¿te vas conmigo? preguntó Cimarrón,” Perro lo siguió dócilmente, Perro había cambiado de bando. Los primeros días Perro y Cimarrón extrañaban la seguridad y comida del ingenio y poco a poco se dedicaron a la caza desde el alba, fueron olvidando los tiempos en que habían comido con regularidad, devoraban lo que agarraban, y disfrutaban lo más posible porque no sabían cuando iban a volver a comer.
Estos personajes vivían en una caverna bien oculta por la exuberante flora que existía, un día Perro por el ocio se puso a escarbar dentro de la caverna, topándose con un fémur y una costilla, además de un cráneo humano que llevo a los pies de Cimarrón, éste al verlo se asusto tanto que determino dejar de inmediato su seguro escondite, buscando una cueva de techo tan bajo, que Cimarrón tenía que entrar a cuatro patas. Poco a poco se aventuro Cimarrón a arrimarse al camino, en donde espiaba día a día a los viajantes, llegando a asaltarlos y quitarles sus pertenencias, también acusado por el deseo de macho se aventuro hasta las cercanías del ingenio, en donde abuso de una negrita que se dirigía al río, así fue pasando su vida, no contento con ello gastaba el dinero que obtenía de sus asaltos en embriagarse. Perro, noto el cambio que sufría su nuevo amo y aborrecía el raro olor que de un tiempo para acá, despedía por la boca el negro Cimarrón. Hasta que un día que permaneció más tiempo del prudente en casa de una mujer, llegaron los de la cuadrilla del ingenio y lo capturaron, esposándole las manos y pies ante la vista de Perro, el cual puso pies en polvorosa y huyo hacia el monte en donde nuevamente percibió el olor a hembra y esta vez sí enfrento a la jauría de machos, saliendo triunfante y ganado a una preciosa hembra gris, pasado un tiempo y de pronto apareció ante Perro el negro Cimarrón, unas cadenas rotas le colgaban de sus manos, Perro reconoció a Cimarrón y se le acerco lentamente, oliéndolo y dando vueltas a su rededor, Cimarrón le llamaba Perro, Perro, y al tratar de acariciarlo, fue estirar la mano y Perro se abalanzó contra su cuello y lo mato, obedeciendo una lejana orden del mayoral del ingenio dada hacia tiempo.
Para la literatura, esta novela pertenece a la escuela del realismo crítico, en donde la literatura misma, se presenta como un reflejo de una realidad, en donde un esclavo que vive en situación deplorable más que un perro, que es la visión del autor.Representa una situación concreta de Haití frente al contexto de la negritud o de la colonialización de los franceses. Llama la atención cómo Carpentier refleja el comportamiento social en este cuento, en donde el negro se comporta como negro, y perro que es perro y se comporta como blanco, ya que Cimarrón comía lo que fuera, además vive en una desgracia total “come lo que caiga”, “vivía en una caverna”,mientras la actitud de perro como blanco se representa cuando Carpentier relata que ya estando encadenado Cimarrón:

[…] el perro se le acerca lentamente. Le olió los pies, sin dejarse tocar […] Al
fin Cimarrón dio un paso, adelantando una mano blanda hacia su cabeza. Perro
lanzó un extraño grito, mezcla de ladrido sordo y de aullido, y saltó al cuello
del negro.

Había recordado, de súbito, una vieja consigna dada por el mayoral del ingenio,
el día que un esclavo huía al monte.

Así mismo, Carpentier desarrolla una visión mágica de los esclavos o negros al presentar que en la caverna en que vivían se encuentran huesos y cráneo “aterrorizado por la presencia de muertos en su casa, abandonó la caverna […] cambiándose a otro en donde sólo podían traer ñeques y apariciones de cosas malas.”
Para concluir, habrá que mencionar que el relato tiene una tensión narrativa genial, una argumentación favorecida además por el lenguaje que el autor emplea, un lenguaje sonoro, propio y caribeña. Es un texto digerible y que despierta el morbo hacia otras obras del autor, es una obra que no es difícil de encontrar y es para todo tipo de público que quiera desfrutar de una lectura entretenedora y agradable.
VEAMOS UNAS LAMINAS RESUMEN DE ESTE CUENTO Y SU AUTOR
(EN ESTAS LAMINAS SE EXPLICAN TAMBIEN LA IMPORTANCIA  Y LOS PERFILES DE COMO SON LOS PERSONAJES)
 
About these ads

Deja un comentario

Archivado bajo 2.- Los Fugitivos (Carpentier), CUENTOS LATINOAMERICANOS

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s